Adaptación...
Por la mañana allí, por la tarde allá.
Bajo mil capas, eso sí.
Rimini no pinta nada mal.
Mezza e mezza, con unos contrastes de enamorar.
Conclusión nº1: los italianos, hablando en general, no es que vistan bien, lo que tienen es el saber llevar lo que les salga de ahí. Sin más. (Que no es poco).
Me explico: chándales sin motivo aparente de ir al gimnasio, bajo trenkas y/o parcas, bufandas de vestir y bolsos/as formales. Y con dignidad. Con la ralla del pelo y todo. Y a cenar.
PD: la web "tus vestidos" me ha publicado una entrevista. Lo cierto, es que me gustó bastante responder las preguntas, porque me parecieron curiosas algunas e interesantes otras. Si os apetece saber un poquito más sobre mi, pinchar AQUÍ.
PD 2: gracias por todos los comentarios. Un besazo a todos, mua!






