Esto es así, yo debería estar haciéndome LA MALETA que me va a portar los colores, tejidos, olores y sensaciones durante mis próximos 3 meses...
Debería estar discutiendo con ella, sobre qué cortes, estilos y líneas me acompañarán...
Mis bolsos y zapatos deberían estar encauzados hacia una decisión... y, en cambio, se han topado con un atasco más propio de "operación salida" en la entrada a Benidorm.
Y es que, ella, me ha dado a conocer a un tal bigotudo, de nombre Devendra. Me está trayendo por la calle de la amargura desde el punto de la mañana...
(Botines de Primark, Falda Vintage, Camisa de Oysho, Pañuelo y Medias de Blanco)
El punto es tal, que de día blanco-plateado-invernal, mi visión, me dicen, no es la real:
Veo rosa junto al rojo
Veo crepés de la mano de franelas
Veo pajaritos encadenados
Veo bolsos de familias-de-bien con botines de Primark
Veo, veo, veo...
Es grave, doctor?
Debería hacer daño en la mirada, y yo, pues como que lo veo fluido y todo.
Será el aire de Devendra, que todo lo mece?
Será que realmente me hipnotizó?
Será que en la rareza, está la verdadera belleza.
PD: muchas gracias por todos los comentarios de ánimo de la entrada anterior. Realmente, calan.
Espero que tengáis un buen cominezo de semana.
Besicos, mua!